Puedo decir que la autorregulación es el proceso por el
cual se determina (el nivel cognitivo) y orienta acciones efectivas y afectivas
(emociones) frente a reacciones que hay en mi realidad existencial.
Las emociones se dan por sí mismas, ellas se dan frente a situaciones
que nos suceden en la cotidianidad y para que las emociones sean canalizadas y
no se llegue a una vida de desorden se necesita un dialogo entre razón y emoción. Para que éste diálogo se de se necesita la autorregulación psicológica.
La autoregulación psicologica no se da por sí misma, no es algo innato sino que debe aprenderse.
Para poder hacer este aprendizaje se
debe hacer un desaprendizaje y reaprendizaje en la manera del cómo
enfrentamos, del cómo reaccionamos ante las situaciones de la vida.
El lugar donde se realiza este proceso es la conciencia individual, es
en la conciencia donde se hace un
dialogo entre dos estados funcionales del cerebro de la persona; la emoción y
la razón. Los frutos de ese diálogo o ese desencuentro se ve reflejada en unas
actuaciones pero para que sea un dialogo real y honesto debe hacerse a través del ejercicio
de la conciencia sobre sí misma, ésto es la autoconciencia.
La autoconciencia cuando se pone
en juego a través de la autorregulación genera en la persona autonomía. La autonomía es la armonía de contrarios,
o sea la armonía entre la dependencia y
la independencia.
Ser dependiente de alguien es
equívoco, nadie debe ser dependiente de otro. De igual manera nadie puede ser
independiente porque al ser un ser social está en relación con otros y necesita
de los otros; por tanto ser autónomo es vivir en el equilibrio de no depender de nadie pero tampoco de no
tener relaciones con los demás.
En resumidas cuentas con la autoregulación aparece el dialogo entre dos
estadios funcionales del cerebro; lo racional y lo emocional. Veamos un poco
más estos dos estadios.
La facultad del pensamiento es el estadio funcional del cerebro donde
se pone en marcha la estructura cognitiva del ser humano; se le conoce también
como inteligencia racional, con ella se piensa el mundo, se entiende, se
asimila, se confronta, se analiza, se acepta y en ese mundo el
ser humano como parte de él; para
transformarlo y transformarse a sí mismo.
Por otra parte está el estado
funcional del cerebro emocional que es la capacidad de sentir, entender,
canalizar y reaccionar ante estados anímicos propios y de otros. (robert
cooper, ayman sawaf, 1987, pág. 307) [1]
Según los descubrimientos de Daniel Goleman el estado funcional emocional del
cerebro y su puesta en ejercicio será entonces la inteligencia emocional[2]
que es un proceso que se lleva a cabo en nuestro organismo y que hay que
captarlas como señales de alerta que se envía frente a situaciones internas o
externas de una persona.
La inteligencia emocional debe ser guiada por la inteligencia
racional pero no dominada por ella.
Es cierto que existen las inteligencias múltiples pero
estas se basan sobre los estados funcionales del cerebro que se basan a su vez en procesos cerebrales.
En síntesis, el cerebro concentra lo que se piensa y se
siente y para que las actuaciones de la cotidianidad sean en orden a una
armonía interior y social se necesita la autorregulación hecha por la
autoconciencia.
Las emociones como estado funcional del cerebro tienen incluso su propio sistema neural de
funcionamiento donde la amígdala se ha entendido como su centro. La amígdala es una
pequeña estructura situada en el interior de los lóbulos temporales de cerebro
y su actividad es fundamental para la supervivencia del individuo.
Pero ¿qué son las emociones entonces? Las emociones son
el resultado de un estado funcional de cerebro que existe por sí misma, son
movilizaciones inconscientes de nuestro organismo, ellas afectan tanto lo
psicológico como lo físico. Como son elementos esenciales para la supervivencia
no dependen de lo quiero o no quiero sentir. El sistema emocional guiado por la
amígdala y luego de ponerse en contacto con el hipotálamo y los recuerdos
emocionales que tiene, da la orden de actuar frente a una situación en un
evento cualquiera. Por tanto las emociones son SEÑALES DE ALERTA.
Las emociones son un estado más del cerebro[3]
así como lo es el pensamiento racional, esto lo afirma el neurobiólogo Rodolfo Llinas Riascos.
La conciencia del “mí mismo” es otro estado del cerebro que pueden entrar en
simultaneidad con los “otros” estados del cerebro en una danza de neuronas.
El cerebro es un sistema cerrado que por sí mismo
puede existir y funcionar, se enriquece del mundo exterior a través de los
sentidos pero puede funcionar hacia sí creando un “mundo virtual” en su
interior. Del mundo real hace su propio mundo interno, por eso podemos soñar,
pensar, imaginar. Pero el que piensa es mi cerebro, el que piensa soy yo, el
que siente es mi cerebro gracias a lo que recoge a través de los sentidos, pero
también puede sentir sin información traída por los sentidos, el que siente soy
yo. El cerebro hace mapas de la realidad, crea unas estrategias para dialogar con esa realidad externa. Esto ya me hace estar constantemente preguntandome a mi mismo si mis mapas son coherentes con la realidad. Dialogar con otros es tratar de entender los mapas mentales con los cuales los demás lean la realidad para ponernos de acuerdo en la forma de interpretar la realidad. Por eso dice el filosofo Argentino, "la realidad no es como la vemos sino que la vemos como somos"
El “mi mismo” es un estado del cerebro que tiene la
tarea de hacer que esa danza de neuronas tengan un orientador, un previsor un
organizador, un mediador. Esas danzas de los estados del cerebro deben ser
organizadas y enfocadas. Entonces la autoconciencia si bien es cierto tambien es un
estado funcional del cerebro porque funciona idénticamente a las demás estados
funcionales no se queda meramente en eso; su tarea es darle unidad a todos estos procesos.
La autoconciencia hace procesos mentales con la
información que hacen los distintos estados mentales, La psicología nos ayuda a revisar los procesos
mentales y la neurociencia nos ayuda a entender los procesos cerebrales. En
síntesis no puede haber procesos mentales sin la ayuda de procesos cerebrales
neurales pero no son independientes sino por el contrario terriblemente
unificados. También podemos
determinar que la autoconciencia no se queda en procesos de autorregulación sino que tambien es capaz de pensarse a sí misma y su diálogo con su entorno y su misma
interioridad.
[1] Robert K Cooper, Ayman Sawaf - La inteligenica emocional aplicada a la empresa 1998 - 307
páginas
[2] Daniel Goleman. La inteligencia emocional, 1995.
[3]Citado en http://www.revistanumero.com/39cere.htm
el 23 de diciembre de 2012
[4] http://www.revistanumero.com/39cere.htm
citado el 23 de diciembre de 2012.
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