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¿Al fin de cuentas qué es el EGO?




Antes de hablar del ego me voy a permitir  hacer una diferenciación entre la alegria y la felicidad. La alegría es una señal que nos alerta frente a situaciones que nos generan gozo y placer, no se puede confundir con la felicidad; la alegría es una emoción, la felicidad es un estado interior.

La alegría es la motivación por el gozo interno generado por la coincidencia de  los deseos que se tienen frente a algo que se ansía. La alegría se une a deseos satisfechos. Por tanto las alegrías de unos no son las mismas alegrías para otros. Pasar buenos momentos lleva a la alegría pero no garantiza que se sea feliz. Hay veces que se está supuestamente alegre incluso logrando cosas no tan santas. La emoción de la alegría no es garantía de vivirse una vida plena y feliz. Si bien es cierto si se vive alegre hay muestras de una vida ordenada, pero no es garantía  suficiente o señal de felicidad. En la alegría se pasa bien, en la felicidad se vive bien. Si por querer estar alegres se vive en la constante de satisfacción de deseos se llega a un punto en que aparecerá la tristeza pues los deseos siempre son elementos desgastantes e incluso esclavizantes. Para que la alegría sea una alegría real que lleve a la felicidad y no sea alegría de momentos se debe revisar al igual que en la envidia qué es lo que se desea.

Entre menos se desee se es más feliz decía Buda “desea poco y lo poco que deseas deséalo poco” No es que no se pueda desear sino que hay que desear lo que realmente se debe desear, si se cree que llegar a ser feliz está en el tener, en el placer o en poder, se vivirán alegrías falsas, alegrías de momentos que no llevan a la profundidad de la alegría: a la felicidad.

Si se anhela y se desea la armonía interior y la búsqueda del servicio al otro se es feliz.

Todas las empresas, esfuerzos, sacrificios, entusiasmos son para estar en armonía interior. Dicha armonía interior se hace real cuando hay servicio a los demás. Cuando se es mezquino se quiere tener alegría en el desorden interior, sus efectos serán abusando y  usando a los demás. Cuando se anhela servir a los otros todo lo que se emprenda genera alegría porque se vive bien y conlleva a la felicidad porque se vive en orden al servicio.

Hoy es una buena oportunidad para revisar cuál es tu motivación para hacer algo. La palabra motivación nos habla de buscar el motivo que mueve mi intimidad a moverme. Cuando realizo una acción ¿cuál es el motivo? ¿qué es lo que me mueve? Puede ser que esté amando a alguien, mi pareja, mis padres, mis hijos, mis compañeros, pero quizá sólo me esté amando a mi mismo en ellos. Al final siempre esperaré recompensa para lo que he hecho. Eso quiere decir que no amo realmente sino estoy haciendo un negocio. Yo te amo para que tu me des algo a cambio. Siempre se terminará siendo un mendigo de amor. Hay que desnudar nuestras intenciones para sacar el sufrimiento innecesario de la vida. Si te amo pero tu no estas dispuesto a recibir ese amor en libertad sino que por el contrario haces de todo para destruirte no puedo entregarte mi amor por más que quiera, debo dejarte ir. Debo respetar tus decisiones aunque me duela y parta el alma saber que lo haces. No se puede amar a quien no se quiere dejar amar. Si alguien no quiere mi amor no puede imponerle que se deje amar y en esa misma línea no puedo obligar a alguien a que me ame sólo por el hecho que yo asi lo quiero. Todas esas manifestaciones de querer ser amado o no quererlo trascienden las palabras, más bien se entra en el plano de los comportamientos y acciones del día a día. Alguien puede esperar que lo ame  pero sus acciones son contrarias a ese amor significa que mi amor debo retirarlo aunque me duela. 

Alguien que encaja su actuar en orden a su misión de vida es feliz. Alguien que ordena sus deseos en orden a vivir su misión en éste mundo termina siendo feliz. Ser feliz no es vivir según las recompensas o tragedias que dan los logros alcanzados y que se encuentran en la vida cotidiana. Ser feliz  es vivir según el dictamen del corazón transparente y honesto consigo mismo.

Hay una realidad que hace que la felicidad se busque en el lugar equivocado. El ego.

EL EGO

Defino al ego como aquella realidad interna que tiene a cargo informarnos en el cómo reaccionar frente a una situación determinada. Informa luego de que el hemisferio izquierdo hace un análisis, juzga y presenta un resultado. Ese proceso sucede en cuestión de milisegundos sobre todo porque la mente sigue patrones de comportamientos aprendidos desde la infancia. El ego es el Copiloto de nuestra vida, nunca el piloto. El ego no puede tomar decisiones no debe hacerlo, no tiene la capacidad para hacerlo. Si se hace dichas acciones para la vida serán equivocas aunque a primera vista sean placenteras o  buenas. 

Pero ¿cómo algo que a primera instancia es tan nuestro y tan de nuestra mismidad se 
pueda convertir en enemigo de nuestra propia  felicidad?

El ego  soy yo informándome y si guío mi propia vida desde el ego  termino por  hacer de mi realidad interior algo dependiente de sí misma, caigo en el EGOCENTRISMO. El ego es una manifestación de mi propio yo, es quien hace una separación con lo “otro”. El ego determina distancia entre lo que soy yo y los demás. Esa es su gran virtud. Crea y marca línea entre  “tu” y “yo”. A su vez puede crear una línea divisoria e infranqueable frente a los otros haciéndome que me centre en mí mismo y únicamente en mí mismo; sus consecuencias será una no conexión con el otro. Ese es su gran peligro, cuando el ego toma una decisión me desconecta de los otros haciéndome creer que existo yo sin relación con los otros.

La libertad de ser yo mí “mi mismo” se extravía. Queda sujeta a su fuerza. El ego puede asumir mi mismidad como suya propia, por tanto entonces, ya no soy yo el que vive sino es el ego quien  se apropia de mí. Cuando el Ego toma decisiones se convierte en enemigo. Yo me convierto en enemigo de mí mismo y de todo lo “otro”. Si eso sucede  entonces mi intimidad puede albergar en sí misma a un habitante que si bien pareciera que yo soy no lo es, sino que es una fuerza externa a mí que se apropia de mi para hacer de mi vida algo que yo no quiero ser pero termina siendo y teniendo vida en mi propia vida. El ego cuando toma decisiones hace que “yo no sea” toma mi ser con tan fuerza que termino viviendo según ese él y no según lo que yo soy integralmente, me divide, me corta mi realidad, no me deja ser para los otros. A la larga es tan fuerte ese ego que ni nos damos cuenta que estamos viviendo según él y pensamos que ese él soy yo, pero soy yo dominado por un ego. Si vivo desde el ego no puedo amar nunca a nada ni a nadie.

En nuestro ser existe una realidad de búsqueda constante, es como si en nosotros  hiciera falta algo siempre, la búsqueda movida por la curiosidad que quiere plenitud constantemente.  Si estamos en búsqueda constante de plenitud significa que nosotros estamos llamados a ser algo más, a ser alguien más intimo.

Hay dos realidades que los invito a profundizar, el ser y el estar. “Yo soy” hace referencia a un estado   que se manifiesta en una cotidianidad. Lo que yo soy se evidencia en lo que hago todos los días. En lo  que hago voy proyectando lo que yo soy. Pero hay que tener cuenta que si mi intimidad ha sido tomada por el ego entonces lo que yo hago siempre será equivoco, porque si el ego ha tomado decisiones seré un yo oprimido. Yo soy lo que soy porque simplemente existo. No necesito de nada para agregar más a lo que soy. Pero eso que soy quiere unirse a la plenitud, pareciera que mi realidad de ser quiere unirse a la plenitud del ser. Soy lo que soy y por ende ya no necesito de nada más para ser, pero a su vez existe en mi interioridad una sed de plenitud, una fuerza de búsqueda que pese a ya ser completo no soy pleno.

El ego se apropia de la búsqueda y la curiosidad para ser plenos. El ego toma fuerza de la realidad de plenitud que habita en nosotros, es en esa búsqueda donde el ego se apropia del yo. Se asume y piensa equívocamente que se es mucho más cuando se tiene poder, placer o posesiones. 

Profundizando un poco más las decisiones de la vida son la búsqueda de ser más yo unido a todo lo que hay en la realidad donde vivo. Pero si es desde el ego desde donde tomo  las desiciones entonces me separo de la realidad y quiero todo para mi. Quiero poseerlo todo. La avaricia me corroe. Me vuelvo ávaro. No puedo compartir nada. No puedo amar libremente. Pierdo la dimensionalidad de quien soy, alguien en relación y completa unidad con el todo.


Ejemplo: Hace unos dias viajando para mi casa iba detras de un automovil. Uno de los pasajeros arrojo por la ventana una bolsa, un empaque que parecía ser de un alimento que habia consumido. ¿Por qué lo hizo? La respuesta es porque se siente completamente desconectada del medio ambiente, lo importante es SOLO ella pero no la creación. Ella cree que se deshizo de la "basura" pero por el contrario dio un grito de egoismo. Ella no se entiende como parte del todo y de todos. ¿Se deshizo de algo? No. Sólo lo puso en otro lugar. Esa "basura" sigue estando y de una u otra manera la afectará porque ella hace parte del medio ambiente, esté donde esté. 


¿Crees acaso que cuando insultas o le haces daño a alguien no te lo haces a tí mismo? Tengo para decirte que todo lo que hagas bueno o malo te afectará porque haces parte del todo. Lamentablemente nuestro Ego tomando decisiones nos ha llenado la cabeza de mentiras. De ahi que la verdad es lo único que libera a la humanidad.


La búsqueda es el motor del yo para ser feliz, la curiosidad es el combustible. Pero si mis búsquedas y mi curiosidad son atrapadas por el ego entonces por más que  yo desarrolle una inteligencia emocional nunca será a favor de la felicidad que tanto anhelé y busqué, lo es por la razón de que el Ego será el que las manipule para conseguir sus objetivos.

Si no se hace una revisión del papel de ego en mí y de la búsqueda de sentido de mi existencia, si no he pacificado mis intereses   y vivo esclavizado por mis deseos pensando que ellos me harán feliz, viviré entonces en constante frustración, en constante alerta de peligro de muerte, las emociones serán alertas equivocas pues es equivoco mi relación con todo lo demás. Viviré diciéndome mentiras con cara de verdades en una búsqueda de la verdad en el lugar equivocado.

Tarea de la semana.


Revisa quien está tomando tus decisiones en tu vida. El ego o la verdad.

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