Ir al contenido principal

El aquí y el ahora.





Cuando voy a  hacer algo voy a expandir lo que soy y poniendo en lo que hago el amor profundo de mi intención y atención. Y si tengo un problema eso no me evitará que y o me expanda en lo que hago.



Es hora de revisar nuestro estar. Quiero iniciar marcando un poco el elemento teórico y a medida que vaya avanzando se hará más claro. Querido lector lo invito para que se tome un tiempo prudencial y lea atentamente poco a poco y a medida que interiorices irás captando la riqueza de lo que quiero transmitir. A final lograras tener herramientas para estar en él aquí y en él ahora.

Parto por decir que el estar está relacionado en el ahora. Estar es hacer sin dejar de ser y en ese mismo sentido es ser sin dejar de hacer. El ser y el hacer encuentran su medida en el estar. El estar es el aquí.


Busca ser donde estés y buscar estar donde seas porque si no no vas a ser feliz. Si no lo llevas a cabo, entonces nunca encontrarás tu bienestar- Si yo no soy dónde estoy me alejo del bienestar. Tenemos que recuperar la conciencia del estar.


El vivir no es un acto es una actitud que optamos. Una cosa es vivir tendiendo a sobrevivir, otra es honrar la vida. Cada dia y cada momento deben ser vivido cualitativamente mejor. Es aprender a crear la vida. Es llegar a celebrar la vida. Ganarse la vida es quedarse en lo cuantitativo. Crear la vida es que en la medida que uno pone atención a la calidad va haciendo su propia historia. Para tocar la propia música debes decidir ser uno mismo y para eso hay que descubrir su originariedad. Crear la vida es apuntar a ser la mejor versión de sí mismo. No es poner el objetivo en el tener sino en el ser. Es entender que la misma propia existencia está puesta dentro de una comunión de lo cual soy parte. Celebrar es buscar que todos estén bien desde lo que soy y dónde estoy. Nunca puedo celebrar en lo individual tan así que dentro de la tradición cristiana siempre se ora y se pide desde el todos. El padre nuestro es un ejemplo claro y preciso. Celebrar la vida es el estadio más alto para unirse a la fuente para ser para los otros. Es vivir en niveles de intensidad de vida. El estar es un grado más alto de ser. Es como nosotros vivimos, miramos, sentimos, es preguntarnos hoy el cómo en cada cosa que hacemos tiene un tal nivel de hondura de calidad; eso es vivir realmente, en esa hondura puedo ver si vivo la vida tal como es. Los vínculos son el lugar donde el alma cumple su misión. No es a cuantas personas les hablo sino la calidad y el amor que pongo en lo que hago. Es despreocuparse de extender la cantidad para convertirse en imán y  atraer todo. La preocupación por los resultados quita las vivencias.  Hay dos tipos de intensidad la cualitativa y la cuantitativa. La cuantitativa se dedica a hacer sin intención. La cualitativa al amor en lo que se hace.

Entonces qué es lo que nos impide vivir el presente. Uno de las grandes razones  por la cual no podemos vivir es porque nuestra personalidad  está atrapada en el hacer movida desde el Ego, este quiere en todo momento controlar y desear.

A cuántos de nosotros no nos pasa que al hacer algo queremos estar haciendo otra cosa. Estamos acá y deseariamos estar en otra cosa. El cuerpo presente pero la mente está deseando estar en otro lado. Por eso el deseo se va colando y nos va atrapando. De ahí el peligro de lo maravilloso de la tecnología, porque nos saca del acá donde estoy por querer estar allá donde quiero estar pero no estoy ni acá ni allá, termino dividido. Culpamos la tecnología pero el problema es ese deseo de hacer otra cosa y no donde estamos.
Llega un momento en que ese deseo nos saca de  vivir el ahora con profundidad. El deseo se une al control que busca que no haya nada que nos afecte, vivimos en un pendiente de tener todo bajo control. Eso hace que nuestra vida nos aleje del quien somos. Llega el momento en que el agotamiento empieza a aparecer. El estrés aparece.

La intensidad cualitativa no tiene velocidad sino profundidad. Las cosas con profundidad interpreta el tiempo de otra manera, es tan intensa que dejas de pelear con el tiempo y goza del mismo. El estrés es vivir en el apuro en lo intenso de lo cuantitativo.

¡Quiero contarles un secreto para que vivas desde la intensidad cualitativa y no desde meramente la intensidad cuantitativa!
 
Antes de eso quiero que entendamos tres cosas que impide la intensidad cualitativa.

La primera es que muchas veces vivimos enredados en pensamientos y cuando eso sucede es la mente la que nos domina, la que es instrumento; la hermosa mente terminamos siendo enredados por ella misma, empezando a tener pensamiento que nos asaltan. Casi el 75% de los pensamientos son basura, carencia, enojo, tristeza, de comparación con lo que los otros tienen o hacen, negatividad, de critica ante todo, de queja. Si no gobernamos nuestra mente terminamos enfermos si o si. Nuestro cuerpo termina objeto de la enfermedad como reclamo de ese estilo de pensamiento. No se trata de ser perfectos sino de lograr uno mismo de ser la mejor versión. Estamos acostumbrados a pensar negativamente y nos cuesta dejar de pensar.

La segunda razón por la que no estamos en el aquí y en el ahora es que nos empastamos en lo emocional. Nos ponemos susceptibles, todo desde el ego. Nos ponemos asi para engancharnos. Es  hora de salir de los empastes de los estados emocionales. Quizá somos adictos emocionales. Deja de mirar la realidad desde lo que el otro hace deja de decir pobrecito yo. Toma distancia de las explosiones emocionales del otro. Deja de vivir la vida desde las emociones, ellas son solo señales de alerta pero no pueden decidir, si tomas decisiones constantes desde las emociones terminas en equivocaciones existenciales. Tengo para decirte que las emociones no son el lugar de donde se toman decisiones existenciales.

Lo tercero es vivir en lo mediático y acelerado. Cuando uno vive la aceleración impide la intimidad con uno mismo. Acelerame es caer en el voluntarismo.Vivir en el apuro en lo sucio, impide no tener intimidad con uno mismo. En la medida en que voy haciendo actividades que me aceleran me quitan la posibilidad de frenar para ser y estar.

“No me mires la cara mírame a mí.” Hemos perdido la capacidad de mirarnos, ya no queremos mirarnos el ser. Ya no se siente que nos escuchan ni escuchamos a los demás. Pascal decía. “Todas las desdichas del hombre provienen de su incapacidad para sentarse tranquilamente en una habitación  a solas”

La aceleración nos quita la posibilidad de estar con nosotros mismos. La velocidad conspira con la posibilidad de amasar lo que se vive y convertirlo en experiencia. “La experiencia no es lo que le pasa a una persona sino lo que una persona hace con lo que le pasa.” Roberto Perez. Vivir mucho no es tener experiencia sino más bien es qué hiciste y cómo te nutriste con ellas. Qué decidiste hacer con ellas. ¿Estas envejeciendo sin ser sabio? Vivir ganándose la vida deja de hacer posible el crear la vida. “La vida es lo que nos pasa mientras armamos los proyectos” Jhon Lenon. Vivir los momentos con intensidad. Quizá las tres preguntas importantes de la vida están en el tiempo y  ya tienen su respuesta falta es hacerlas carne en tu carne: ¿Dónde estoy? Aquí. ¿Qué hora es? Ahora. ¿Quien eres? Este momento.

Para muchos autores los árboles son siempre el constante referente. Qué desgraciado el hombre o mujer que no contempla un árbol. Según la tradición oriental sobre todo la ZEN los árboles meditan en invierno, simplemente están, gracias a ellos florecen en primavera. ¿No será que las personas que están bien florecen en lo que hacen? Dan sombra y fruto en el verano. ¿No será que es hora de ser sombra para otros?. Y se despojan de los superfluo en el otoño, ¿No será que es hora de quitarte lo que no necesario? ¿Tu vida es como un árbol o simplemente eres como el polvo que lo lleva el viento para donde más le convenga?

Les sugiero que más que entender pasemos a comprender  esto que voy a plantear:  El tiempo pasa, pero no es pasado. Viene pero no está por venir. Lo unico que pasa viene y está es el presente. San agustin decia: “Si el presente fuera siempre presente, si no se convirtiera en pasado no sería tiempo sería eternidad” ¿No será que la eternidad no es lo opuesto al tiempo sino su verdad? ¿No será que sólo vive quien vive el presente? ¿No será que uno ya vive la eternidad viviendo el presente con intensidad? ¿No será que la eternidad no es algo de longitud sino de eternidad? ¿No será que la eternidad es un tiempo bien vivido?
Entonces pregúntate con qué intensidad vives lo que vives y haces lo que haces. El secreto es soltar el pasado, en no engancharnos en el pasado y no ahogarnos en los problemas del presente. Soltar el pasado y no instalarnos en el futuro. No  anclarnos en el presente desde la intensidad cuantitativa. Cuando nos instalamos  en el futuro invitamos al temor y a la ansiedad, cuando vivimos instalados en el pasado invitamos a la nostalgia, la culpa y quizá al rencor, en cambio cuando vivimos en el presente invitamos al entusiasmo, a la contemplación y  al asombro inocente. ¿Quieres aprender a vivir en el presente? Mira un niño y aprenderás a vivir en él.

Uniendo los tres elementos dichos anteriormente podemos ver que la capacidad del asombro no es algo que se aprende sino más bien es algo que se pierde cuando nos aceleramos, nos enredamos o nos empastamos y  es ahí cuando ya no vivimos.  Entusiasmo Viene de griego “En theos” es estar en Dios. Entonces es estar lleno de plenitud. Lo contrario de entusiasmo es la euforia  que es estar “en afuera” Cuando queremos estar constantemente eufóricos viviremos distraídos con “distractores” que nos hacen estar afuera, por muy buenos que sean, nos incitan a querer pasarla bien pero evitando a la larga vivir bien. Quien es capaz de gobernar la mente sin empastarse y sin engancharse es capaz de gobernarse a sí mismo. Si tu vida no es maravillosa es porque no has recuperado el presente. ¿Cuántos pensamientos te turban y minan tu capacidad de asombrarte en el presente. Que bueno es estar aprendiendo cosas que no sean solo útiles. a veces intentando administrar la vida nos quedamos sin vibrarla sin contemplarla. La verdadera felicidad viene del vibrar la vida desde la fuente en la misión.

Para comprender un poco más el secreto que les estoy contando miremos dos fórmulas una contrapuesta a la otra, la primera que presente  lleva a estar aquí y en él hora.

La primera es “La intención más la atención es igual a intensidad”  pero la intensidad cualitativa. Esto traducido significa lo siguiente:

Vamos parte por parte de la fórmula.

Intención viene de intentio, desde donde se extiende lo que hay adentro, osea desde mi conciencia,  qué es lo que está el fondo que se extiende hacia afuera,  desde el dónde veo  lo que veo y lo que hago. Ahora bien Atención viene de Adtendere hacia donde tiende algo, donde se enfoca mi conciencia. Con lo cual; intención y atención tiene que ver con estados de conciencia no con algo de estado mental. Ejemplo: veamos la luz como la intención y la lupa como la atención cuando uno dirige la luz por medio de la lupa se produce fuego. Entonces puede ser que al estar moviéndonos  sin atencion y sin intención no producimos un fuego. Eso quiere decir que no ponemos fuego en nada de nuestra vida. No hay pasión para lograr. Cuando la lupa se queda quieta una luz produce algo. Cuando hay la intención y la atención adecuada se produce lo que se quiere. Cada uno es una lupa única, si es así puede provocar una fuerza, si no lo consigo es porque no pongo él foco en él quien soy y donde estoy, si no lo logro es porque el control, el deseo y la comodida de la zona de confort mantenida por mucho tiempo ha hecho su aparición. Siempre a la larga él estar desenfocados nos empieza a quitar calidad. Nos impide contemplar la realidad como es.

¿Cómo se logra vivir con una intención y con una atención que produzca calidad profunda llena de vida?  Se necesitan dos cosas:

Se necesitan de estas dos dimensiones de nuestra vida; la mente y el corazón. Para que la intención sea clara y profunda se requiere él “para qué lo hago” ese es el sentido y esa labor la pregunta la mente y la labor del corazón es la del amor con que lo hago. La claridad y el amor hace que mi lupa encienda todo donde estoy. Hay gente que hace cosas sin sentido y otros que viven haciendo los sueños desde la mente y el corazón. Es dejar de correr de lo que sabemos que tenemos que hacer. Correr en expectativas de otros nos quita la esencia de lo que somos. Si no tienes muy claro el sentido de lo que haces terminas haciendo las cosas por rutina y costumbre, se nota cuando decimos “el tengo que hacer esto o aquello”. Cuando uno dice “el tengo que hacer” es muestra de perder la pasión y la vida. Ten en cuenta que cuando te pones en el tengo que.. en la rutina la calidad de tu vida va cayendo lentamente sin darte cuenta. Si es cierto que hay muchas cosas que hay que hacerlas y son el pan cotidiano debo revisar si estoy siendo lupa enfocada y diáfana  o  simplemente esta está sucia de tanta quejumbre y distracción. Si entonces te toca buscar cosas placenteras para distraerte de lo aburrido que vives, si vives de recreo en recreo huyendo de la realidad  es porque perdiste el foco de lo que haces. Cuando las cosas más sencillas son hechas por decisión y no porque tengo que...estoy preparado para hacer cosas grandes. La pasión en la vida no es algo que algunos tienen y otros no. Se empieza a perder cuando lo que hago no tiene valor profundo. Cuando algo me da profundidad es porque estoy amando, es porque estoy queriendo el bien, osea estoy buscando el bien supremo en cada cosa que  hago, pero no formalmente sino más bien  tratando de hacer que lo que hago  sea para bien. Entonces cuando voy a  hacer algo voy a expandir lo que soy y poniendo en lo que hago el amor profundo de mi intención y atención. Y si tengo un problema eso no me evitará que yo me expanda en lo que hago. Cuando empiezo a hacer mal las cosas porque no me siento que me dan lo que hago el que sufro al final soy yo porque me daño en quien soy  y lo que estoy y donde estoy  se pierde. Cuando uno tiene claro el sentido de lo que hace la felicidad aparece, no tiene sentido estar meramente basando la fuerza en el resultado de lo que se hace sino más bien debe fijar la atención en lo que hago y cómo lo hago por estar poniendo sólo la vida en los resultados caigo en el error de esperar que todo salga bien para estar feliz. Mientras tanto la vida se fue pasando.

Para que uno pueda tener la atención, la conciencia debe estar dirigida en el aquí y en el presente. Para esto necesita dos claves, la concentración y la quietud.

La concentración, y ésta hay que verla como un arte que se debe cultivar todos los días. Esto no es que algunos  tengan esta cualidad o no, más bien es un tema de uso, no es de edad o de no ser capaz. Intenta lo siguiente: aprende una oración, una poesía o un texto de memoria, ¿cuánto hace que no te aprendes de memoria una poesia? La concentración hay que entrenarla. Si yo les pido que aprendan algo de memoria lo que le estoy pidiendo es un ejercicio mental donde las neuronas estarán felices porque  las usas, porque haces que estén vivas en acción. Si no me aprendo a enfocarme no me voy a concentrar cuando escucho a alguien. Si yo ejerzo la concentración puedo enfocarme. Lo opuesto a la concentración es la distracción y entonces caigo en la dispersión. Nuestra mente dispersa, nuestro corazón disperso hace que uno viva sin intensidad. Cada uno debe evaluarse hasta donde se dispersa. Qué tantas cosas tiene que te dispersan. El trabajo constante es estar concentrado, enfocado. Deja de estar desconcentrado y disperso. ¿Qué te dispersa hoy?

Junto con la concentración la segunda clave para una atención profunda es la quietud. Es tener lo emocional sereno. Es no vivir empastado, es estar  serenamente. Si vives pensando en los problemas que te rodean pensando en todos los demás, mostrando los vínculos de los problemas que tienes y más aún en lo que pasó y en cómo debería hacer con esos vínculos !que desastre entonces¡ Me la paso inquietamente por mis vínculos que tengo. Si no tengo quietud en el corazón,  y no tengo concentración entonces no puedo tener la atención adecuada. Inquietud emocional más distracción mental  igual a distracción. así una vida cualitativamente rica es imposible. En eso nadie puede hacerlo por tí. Esto es un arte y todo arte se aprende dia a dia.

La atención viene de atender o sea estar  sin tensión, no puede haber atención cuando se está lleno de tensiones emocionales. Así nunca podré poner la atención.

La intención más la atención que me lleva a una intensidad cualitativa y que me hace estar es la fórmula para poder vivir el estar. Cuando hago lo que hago lo  hago porque estoy ahí. Y es muy fácil darse cuenta cuando alguien está en lo que está. Esa persona hace que uno quiera estar con ella. Es una persona imán, es árbol que da cobijo y sombra. Es un refugio de tormenta. la persona ausente siempre es imposible estar con ella. duele cuando el que está ausente es a quien amas. Dice entonces lo que nosotros queremos escuchar o hablar de cosas que no son importantes porque no está en el.



Segunda fórmula:

Lo opuesto a todo esto es otra ecuación: Interés más obsesión igual intensidad cuantitativa. Todo esto es siempre sinónimo de velocidad . Si tu día es muy intenso es porque hiciste de todo pero sin intensidad cualitativa así entonces estás destruyéndote. La velocidad solo es válida para la necesidad y la urgencia, pero si todo lo estoy manejando por necesidad y urgencia esto muestra que estoy viviendo mal, muy pronto me enfermaré.

La intención más atención nos lleva a la intensidad cualitativa que es sinónimo de profundidad.

Si uno estudia las tradiciones de todo el planeta se encuentra con un secreto:

Cuando se entiende que la intención es clara y la intención es enfocada se lleva a una profundidad en la vida  y por ese camino se llega si o si a la espiritualidad. Cabe decir que vivir espiritualmente no es hacer cosas espirituales sino vivir la espiritualidad. La espiritualidad es esa realidad que hace que me encuentre con la fuente de la existencia. Es conectarse con la fuente de la vida. Entonces no voy a estar haciendo cosas espirituales, vivo haciendo lo cotidiano pero desde la espiritualidad. Entrando en una comunión profunda de gozo con la fuente de la existencia. Realmente esto solo se experimenta no se explica teóricamente. Cuando uno entiende que la espiritualidad es vivir la vida en profundidad todo lo que hagamos como  ritos, liturgias y cosas espirituales tendrán vida real. Los indígenas Dakotas decían “La paz surge dentro de las almas de los hombre cuando ellos se dan cuenta de su relación y de unidad con el universo cuando se dan cuenta que ese centro está, habita en todas partes y está en lo profundo de su mismidad. El indio mira largamente contempla el entorno, observa pero está caminando hacia adentro”

La vida real del ser humano es caminar hacia adentro en el amor y sobre el amor. Para salir a servir y dar al otro él quien es no lo que hago por el ego sino por una realidad de amor en conexión con la fuente. Cuando pierdo mi centro, pierdo la paz y ésta no es la ausencia de problemas sino el estado interior de donde se asumen los problemas.

Dentro de la tradición cristiana y en su centro está la Eucaristía que significa acción de gracias y para eso es bueno que vivamos de forma agradecida en todo momento. La persona que es espiritual siempre da las gracias. La gratitud es la fuerza del amor. Estar viviendo es estar en la paz y la gratitud si perdemos la paz y vivimos de estar en paz es imposible estar en comunión con el absoluto.

Lo que debes cambiar es la calidad como haces las cosas. si tu cabeza está en otras partes menos donde estás vivirás sufriendo, si eres adicto a tus emociones vivirás empastado en el desenfreno de la susceptibilidad y si vives despistado con tu lupa todo se perderá y no habrá fuego en tu vida ni pasión en lo que haces. Asi nunca podras vivir él aquí y él ahora, así nunca serás feliz.
Inspirado en el pensamiento de Roberto Pérez


Comentarios

Entradas populares de este blog

El demonio, ¿cómo luchar contra El?

En esta semana voy hablar de éste seductor padre de la mentira y del engaño, claro está no quiero entrar a discutir si el demonio existe o no, no es el tema que me atañe; pero eso sí, quiero  mostrar y presentar la acción del maligno en nuestra vida y que nadie  absolutamente nadie puede negar desde su propia experiencia. Es una realidad que ocurre y que nos encierra en un mundo de destrucción y caos, lógicamente doy una respuesta afirmativa de su existencia pero no una respuesta metafísica racional sino una respuesta muy existencial; si tienes  luchas interiores es porque estás luchando contra alguien, lo llamaré como siempre se le ha llamado: El demonio, el mal espíritu, el tentador. Anselmo Grum en su obra Nuestras propias sombras [1] nos habla desde su propia experiencia como monje Benedictino y tomando la experiencia de los monjes del monacato de los primeros siglos de la era cristiana en el cómo asumir nuestras luchas contra el demonio, dejemos que el mo...

última entrega. El demonio que ataca lo emocional y lo racional.

En la entrada anterior hablé del demonio diciendo y presentando aquellos demonios que atacan  las pasiones, en ésta última entrega hablaré de los otros dos grupos.  El primer grupo conformado por tr es demonios que  atacan desde lo emocional y el último grupo conformado por dos demonios que atacan lo racional.   El demonio de la tristeza.   Evagrio Póntico afirma: “la tristeza aparece unas veces por la frustración de los deseos y otras como consecuencia de la ira. Si es por la frustración de los deseos sucede lo siguiente: en primer término vienen unos pensamientos que hacen recordar al alma la casa, los padres y el anterior modo de vida. Y si  ven (los demonios) que el alma, en lugar de poner resistencia, sigue estos pensamientos y en ellos se goza, se apoderan de ella y la sumergen en la tristeza puesto que lo pasado ya no es y en la vida presente ya no se pueden dar. Cuanto más se ha disfrutado de los pensamientos del pasado tan...

¿Tú y tu pasado qué?

A lo largo de nuestra vida hemos pasado por una serie de transformaciones, no sólo las fisiológicas sino también las psicológicas, emocionales,  intelectuales. Hemos ido madurando y creciendo con ayuda de todos aquellos que estuvieron junto a nosotros. Hoy tú eres en gran parte dependiendo del dónde naciste, esto ha marcado tu realidad de muchas formas; algunas buenas otras malas, pero lo cierto es que  todas ellas han hecho lo que eres hoy. Eso quiere decir que desde que estuviste en la panza de mamá fuiste impregnado por  un contexto, tanto familiar como cultural casi que te predestinó a lo ser lo que eres hoy. Pero atención, esto no significa que de acá en adelante sólo vivas dependiendo de éstos patrones culturales y te lo digo porque quizá hoy tienes la hermosa posibilidad de tomar decisiones de hacia dónde vas no sólo por lo que te sucedió y fuiste moldeado sino también por lo que deseas y quieres para tu vida.   Hay muchas cosas, costumbre...