"La
libertad es vivir la misión de vida que
impregna todo nuestro ser"
coach Roberto Gerardo Niño Sierra
En
este proceso de ser más nosotros mismos desde lo que la divinidad nos pensó, quizá más de uno haya sentido que cuesta hacerlo. Tal vez tu habrás sentido cómo todo se hace tan fastidioso
y tenso que pareciera que llevaras como atlas en la mitología griega el mundo a
las espaldas, más aún cuando las
debilidades son tan fuertes y acentuadas que se llega al punto de sentir que todo lo propuesto desde
el amor es la utopía más grande a realizarse en la vida.
Todo
ser humano está llamado a ser capaz de vivir en el amor, o sea; a unir su alma
en intimidad total con su creador. De intimar con él. De tocar toda la
inmensidad del amado, de toda la intensidad que brota de su abrazo. De vivir en
una unidad tal que lo ordena todo, lo armoniza todo, lo tranquiliza todo, lo
lleva a ser tan él que ya no es él sino el amado que está en él.
Pero
para poder “ser” desde la intimidad de Dios se tiene que auscultar a través de
una intimidad que sólo Él y tú conoces; allí donde nadie accede, allí puedes
entrar en el inmenso universo de lo que Él ha pensado para ti, de lo que Él ha
soñado. Allí puedes descubrir lo que es tu libertad. Tal vez pienses ¿qué clase
de libertad es ésa en que no puedes decidir lo que quieres sino que has de optar por lo que otro te propone, casi
como obligación?
Quiza
la respuesta no está en lo que más de uno tiene como definición de libertad y que quizá no sirva de mucho para entenderla, puesto que algunas personas entienden la libertad como “hacer
lo que se quiere y venga en gana” se entiende la libertad incluso para hacer el
mal. Eso no es libertad. Realmente tu no eres libre para autodestruirte. La
libertad no alberga en las posibilidades la autodestrucción ni la negación de
lo que se es. La libertad nunca es desde el desamor. Cuando alguien opta por el
desamor automáticamente no lo hace desde la libertad o en orden a la libertad,
ya no está en ese plano sino al contrario movido por una dimensión hermosa
interior llamada la concupiscencia (ese deseo bueno e interior de saciar la
plenitud del ser) termina enredándose en lo finito negando su realidad infinita
y transcendente.
¿Qué es la libertad?
La
libertad es aquella realidad que consiste
en la posibilidad de poder ser más tú mismo desde lo que el amor soñó. La libertad es una decisión de desprenderse
de lo finito y abrirse a la Verdad (Jn 8, 31) pudiendo contemplar lo
maravilloso del ser tu. La verdad te hace libre, la libertad te hace ir
hacia la verdad. La libertad es apertura. La libertad es conocimiento y
aceptación de la Verdad. Santo Tomas de Aquino da una respuesta a la libertad como aquella realidad que se hace desde el libre albedrio y la capacidad racional para juzgar puesto que la voluntad del ser humano siempre tiende a lo bueno.
"Así pues, el libre albedrío del hombre encuentra su fundamento en la natural ordenación al bien universal y en la naturaleza intelectual por la que el hombre juzga su juicio y, por tanto, concibe por sí mismo el juicio práctico de su obrar. Consiguientemente, para la determinación de lo esencial y fundamental de la libertad en cuanto tal es preciso indagar acerca de la naturaleza del conocer en sí mismo y su íntima relación con el dinamismo y orden del bien " 1 cita.
Cuanta
más intimidad tengas contigo y con el
amado más libres eres para amar. Entre más conciencia tienes de tu "mismidad" realmente vives más en libertad. Entre más te acerques a la verdad de tu ser, más vives libre. Entre más ordenada esté tu vida, más libres serán tus acciones. Ya no tienes que luchar contra lo que no debes
hacer desde el “deber ser”, en un tire y afloje entre lo bueno y lo malo;
desgarrándote por dentro en querer aquello que te destruye y no hacerlo porque sabes
que si se apodera de ti te desmoronará. Sino que tu; tan en el amado, tan en profundidad
metida en su corazón de una manera bella, real y única, pudiendo así ser verdaderamente tú, pero desde
lo que eres en realidad. “Porque sé que ya no soy yo quien vive en mí, sino que
es él quien vive” (Gal 2.20)
¿Para que sirve la libertad?
Tu
libertad te permite descubrir lo que verdaderamente eres. Al descubrirlo puedes asumir la decisión de
ser tú mismo en lo que a diario vives. No entras en componendas ante una
situación en la que te desgarras por el no saber qué hacer. Los dilemas
existenciales los puedes resolver porque la intimidad que tienes con tu
realidad te permite tomar distancia frente a ellos. Optarás por el camino
correcto pero desde la voluntad del amor.
Pienso
que sólo puedes vivir la libertad si se opta
fundamentalmente según lo que el amor tiene
pensado, pues te conoce desde antes de tejerte
en el vientre de tu madre. Sabe de qué estás hecho, sabe de qué eres
capaz, sabe cómo, cuándo, qué, -te sabe todo en ti-. ¿O es que acaso la arcilla
puede por sí misma modelar la figura que pensó el alfarero? ¿Destino te preguntas?
No. Camino libre Sí para aceptar ser lo
que él amado pensó: ser su imagen, ser su reflejo, ser lo que Él es en ti,
único y original.
Tarea de la semana.
1. ¿Qué tanta verdad hay en tu vida?
2. ¿Vives tu misión de vida? ¿cómo la vives?
3. ¿Te consideras libre... cómo y porqué lo eres?


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