Ir al contenido principal

¿Cómo vivir desde el amor?


Comprende el valor de tu propio pensamiento desde el amor, algo fundamental para la vida. Pero quiero en primer lugar ayudarte a relajar para que aprendas a usar tu pensamiento desde el amor, con él consigues grandes beneficios, puedes evitar tensiones de vida de trabajo, puedes aprender a llevar tus responsabilidades, vivir desde el amor  conseguirás muchas cosas positivas para tu vida. Hoy es necesario  volver a la normalidad de tus alteraciones porque lo que cuenta es el pensamiento del amor que cada instante pones al vivir.

Afloja al máximo tu cuerpo y tus músculos, pierde la noción que estás intranquilo, equilibra todo tu persona usando todo el potencial maravilloso de tu ser. Aprende a vivir relajado para poder vivir desde el amor. Has conciencia de tu respiración, mira como lo estás haciendo. Descúbrete tomando energía, recibiendo oxígeno.  Inicia dando un vistazo por todo tu cuerpo lentamente iniciando desde tus pies subiendo hasta tu cabeza.

Al terminar ve a tu corazón, intenta sentirlo y mientras que estás respirando siente como tu boca se te llene de saliva vagal, saliva clara, abundante profunda.

Verás cómo tu corazón está palpitando haciendo su trabajo; palpitando como desde el inicio de tu concepción y lo hará hasta el último minuto de tu existencia. Hoy reconcíliate con él, pídele perdón por ponerlo en ese ajetreo donde la mayoría de veces son preocupaciones sin sentido, miedos falsos. Pídele perdón porque has abusado de él para ocultarte de ti mismo. Por un instante agradécele, ámalo, derrocha ternura en este instante por ese órgano que te  ha mantenido, te mantiene y te mantendrá. El siempre generoso y dispuesto a tus requerimientos y muchas veces hasta tus caprichos y sinsentidos. Cuando vives en el desamor tu corazón se esfuerza más, trabaja el doble intentando satisfacerte. ¿quién ha de amarlo hoy?

Pon tu mano derecha encima de tu pecho y dedícate por un instante a hacer conciencia de sus latidos, mira esa maravilla del amor funcionando  sin ti pero para ti. Está trabajando silenciosamente desde el amor para ti. Cada latido envía sangre a todo tu cuerpo, dile: amigo mío, mi compañero de andanzas, alegrías y luchas. Acá estamos los dos. Hoy te quiero dar las gracias por ayudarme a estar justo acá donde estoy. Quiero que este amor que te estoy dando justo ahora hoy te sane.

Hoy hago un compromiso contigo. Hoy hago un trato contigo. Hoy los dos reiniciamos nuestra vida desde el amor. Te propongo que todo este amor que siento por ti en este momento sea llevado a través de mis hermosas venas a todo mi cuerpo. Querido corazón envía información de amor, ternura, respeto. Ve a todas mis células sanándome desde y con el amor. Hoy decido desde el amor y con el amor a vivir en respuesta biológica positiva. Hoy reconozco que sólo el amor es la única energía panacea que cambia mi  vida.

Justo ahora sigue amando tu cuerpo, ámalo tal como es; algo hermoso y a quien tú mismo por tus pensamientos de desamor te has dedicado a ultrajarlo, lastimarlo y enfermarlo.

Tu cuerpo lleva tiempo intentando hablarte mediante el dolor a que pares esa vida de desamor. Tu cuerpo te dice que no vivas más desde el desamor.  Para eso, piensa bien de ti mismo. Piensa bien desde el amor. Bendícelo. Date un abrazo desde el amor. Se tu amigo.


Hoy y justo ahora que lees éstas letras suspende incluso esta misma lectura para ser consciente de tus tensiones. ¿Dónde sientes el desamor? En que órgano se ha concentrado el desamor. ¿Dónde estás con tensión? ¿Dónde hay dolor? ¿Dónde se concentró la angustia  y el desamor?  Ama ese órgano.

Hoy querido amigo y querida amiga compañera de viaje; cambia el miedo por amor. NO escuches el mensaje del miedo que has recibido de otros y aprendiste de otros para quizá sobrevivir. Hoy es el primer día de tu vida donde ya no vives desde el miedo. Vivir desde el miedo es vivir en desamor. No hablo meramente del miedo biológico, de la emoción del miedo que te protege de eventuales peligros y  potenciales modos de morir. Hablo de querer siempre estar en esa respuesta de modo miedo. Obligando al cuerpo a estar defendiéndose de supuestos peligros. Esto lleva a que  se viva desde la mentira. Y vivir desde la mentira es vivir desde el desamor. Es vivir sin ser hijos del amor.

No por vivir desde el miedo quedas protegido de peligros, al contrario los atraes porque te dispones a vivir desde la tragedia. Vivir en el amor es vivir protegido y alejado de todo lo que es malo.

El mal que ni siquiera hay que mencionarlo en nuestra vida quiere hacer morada en nosotros para poder existir. El mal detesta que tú estés en el amor porque no puedes hacerse huésped en ti. Lee atentamente esto que te estoy diciendo: ¿a quién tienes como huésped en tu vida al amor o al mal?
El stres es necesario para enfrentar peligros, pero realmente y quiero que seas muy honesto contigo mismo y no te mientas. ¿Realmente estás en peligro? La mayoría de nuestros comportamientos es porque decidimos vivir en agite y apuro y vivir en apuro es vivir fuera del amor. Es vivir sin pureza. Vivir desconectados del amor y la paz.

Vivir en el apuro es tener siempre algo para hacer y solucionar pero sin solucionar y hacerlo desde el amor. No me interesa realmente amar con lo que hago sino vivir ocupado para no amar. Disculparse que se tiene que hacer muchas cosas es la mejor forma de saber que no se vive en el amor y desde el amor. Esto hace que al vivir así  se esté justificando mi desorden de vida con ocupaciones y responsabilidades. Hago cosas porque debo hacerlas pero no para amar sino para cumplir con el propósito del miedo. Vivir desde el miedo es huir de la vida y del amor. Vivir desde el miedo es vivir huyendo de la muerte. Cuando vivimos desde el miedo constantemente estamos diciéndonos que no vivimos en el amor y tenemos miedo que nuestra vida se acabe. Suena casi chistoso y risible, tenemos miedo de morir pero no vivimos viviendo sino vivimos muriendo en cada instante.

Hacerse presente y estar en el ahora desde el  miedo es imposible, siempre querrá estar en el futuro para “evitar” que le pasen tragedias, pero al contrario está enganchado en el pasado pensando y sintiendo culpa por lo que hizo o dejo de hacer, sintiendo rabia y dolor por lo que hizo o le hicieron.
Vivir en el miedo es querer que este momento que estoy viviendo pase lo más rápido posible porque supuestamente tengo que estar tranquilo y cuando llega el momento de calma ya se está buscando algo más para hacer. Siempre habrá preocupaciones y disculpas para no vivir en en el amor.  Se están buscando enemigos, tareas, peligros, responsabilidades. La insatisfacción y la queja llegan y aparecen por todos lados.

Vivir en el amor es darse la oportunidad de estar donde se está. Es darse la oportunidad de sentirse amado y estar volcado al amor y desde el amor. Es asumir la naturaleza humana desde la paz y la bondad.

Siempre he dicho que el tiempo es la paciencia del amor esperándote para que tú vivas en la paz. Entre más vivas en el apuro menos vivirás en paz.

Hoy estoy convencido que el amor es la fuerza más grande que mueve al ser humano para vivir en la paz y la tranquilidad. Hoy esto convencido que sólo en el amor es posible ser feliz.

Poema al amor:

“Puro amor hazte aire para yo siempre respirarte y sentirte que entras y sales de mí tan suave pero tan cálido. Dulce Amor  hazme callar para escucharte y si callas hazme callar nuevamente y poder entonces así verte. Y si me dejas ciego de tanto amor; dame tacto para tocarte. Y si me dejas sin éste también…. ¡Qué alegría!  Mi hermana muerte ya viene por mí para llevarme y estar a tu lado y en ti para amarte.

Amor, ¿me has hecho surgir para amarte? ¡Qué misterio tan profundo éste de mi propio ser pues he surgido de ti y me exalto recogiéndome en tus brazos todo en ti; llegará el día en que en tu presencia viviré eternamente amándote y lo hiciste simple y llanamente porque si y sólo sí.

Amor;  soy  a tu modo, soy tu sueño, soy despertar, soy vida, soy palpitar, soy luz, soy llama, soy todo, todo porque todo te has hecho en mí. Te has encarnado para mí. ¡Oh mi amado, eterno amante!
Eterno amor haz que te amé como nunca he amado, haz que te sienta como nunca te he sentido, haz que me olvide de mí, para recordarte y tenerte más a ti en mí.

Amor; haz que no sea yo el que ame sino tu amando en mí. Amante mío, que seas tan mío, que no sea yo el que te busque, sino sea yo el que me deje encontrar buscándote y  hacerme tan tuyo en mí, que la felicidad mía sea amarte a ti sin fin.

Eterno amado vive en mí y sáciame de ti, lucha en mi por lo que yo deba luchar, vive en mi lo que ya no pueda vivir, se tú en mí; que si me muero hoy sólo sea de amor y si no me muero, apresura mi muerte porque ya no soporto amarte solamente aquí, queriendo estar allí, amándote y dejándome amar, sin tiempo y sin espacio por ti.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El demonio, ¿cómo luchar contra El?

En esta semana voy hablar de éste seductor padre de la mentira y del engaño, claro está no quiero entrar a discutir si el demonio existe o no, no es el tema que me atañe; pero eso sí, quiero  mostrar y presentar la acción del maligno en nuestra vida y que nadie  absolutamente nadie puede negar desde su propia experiencia. Es una realidad que ocurre y que nos encierra en un mundo de destrucción y caos, lógicamente doy una respuesta afirmativa de su existencia pero no una respuesta metafísica racional sino una respuesta muy existencial; si tienes  luchas interiores es porque estás luchando contra alguien, lo llamaré como siempre se le ha llamado: El demonio, el mal espíritu, el tentador. Anselmo Grum en su obra Nuestras propias sombras [1] nos habla desde su propia experiencia como monje Benedictino y tomando la experiencia de los monjes del monacato de los primeros siglos de la era cristiana en el cómo asumir nuestras luchas contra el demonio, dejemos que el mo...

última entrega. El demonio que ataca lo emocional y lo racional.

En la entrada anterior hablé del demonio diciendo y presentando aquellos demonios que atacan  las pasiones, en ésta última entrega hablaré de los otros dos grupos.  El primer grupo conformado por tr es demonios que  atacan desde lo emocional y el último grupo conformado por dos demonios que atacan lo racional.   El demonio de la tristeza.   Evagrio Póntico afirma: “la tristeza aparece unas veces por la frustración de los deseos y otras como consecuencia de la ira. Si es por la frustración de los deseos sucede lo siguiente: en primer término vienen unos pensamientos que hacen recordar al alma la casa, los padres y el anterior modo de vida. Y si  ven (los demonios) que el alma, en lugar de poner resistencia, sigue estos pensamientos y en ellos se goza, se apoderan de ella y la sumergen en la tristeza puesto que lo pasado ya no es y en la vida presente ya no se pueden dar. Cuanto más se ha disfrutado de los pensamientos del pasado tan...

¿Tú y tu pasado qué?

A lo largo de nuestra vida hemos pasado por una serie de transformaciones, no sólo las fisiológicas sino también las psicológicas, emocionales,  intelectuales. Hemos ido madurando y creciendo con ayuda de todos aquellos que estuvieron junto a nosotros. Hoy tú eres en gran parte dependiendo del dónde naciste, esto ha marcado tu realidad de muchas formas; algunas buenas otras malas, pero lo cierto es que  todas ellas han hecho lo que eres hoy. Eso quiere decir que desde que estuviste en la panza de mamá fuiste impregnado por  un contexto, tanto familiar como cultural casi que te predestinó a lo ser lo que eres hoy. Pero atención, esto no significa que de acá en adelante sólo vivas dependiendo de éstos patrones culturales y te lo digo porque quizá hoy tienes la hermosa posibilidad de tomar decisiones de hacia dónde vas no sólo por lo que te sucedió y fuiste moldeado sino también por lo que deseas y quieres para tu vida.   Hay muchas cosas, costumbre...