Comprende el valor de tu
propio pensamiento desde el amor, algo fundamental para la vida. Pero quiero en
primer lugar ayudarte a relajar para que aprendas a usar tu pensamiento desde
el amor, con él consigues grandes beneficios, puedes evitar tensiones de vida
de trabajo, puedes aprender a llevar tus responsabilidades, vivir desde el amor
conseguirás muchas cosas positivas para
tu vida. Hoy es necesario volver a la
normalidad de tus alteraciones porque lo que cuenta es el pensamiento del amor
que cada instante pones al vivir.
Afloja al máximo tu cuerpo
y tus músculos, pierde la noción que estás intranquilo, equilibra todo tu
persona usando todo el potencial maravilloso de tu ser. Aprende a vivir
relajado para poder vivir desde el amor. Has conciencia de tu respiración, mira
como lo estás haciendo. Descúbrete tomando energía, recibiendo oxígeno. Inicia dando un vistazo por todo tu cuerpo
lentamente iniciando desde tus pies subiendo hasta tu cabeza.
Al terminar ve a tu
corazón, intenta sentirlo y mientras que estás respirando siente como tu boca
se te llene de saliva vagal, saliva clara, abundante profunda.
Verás cómo tu corazón
está palpitando haciendo su trabajo; palpitando como desde el inicio de tu
concepción y lo hará hasta el último minuto de tu existencia. Hoy reconcíliate
con él, pídele perdón por ponerlo en ese ajetreo donde la mayoría de veces son
preocupaciones sin sentido, miedos falsos. Pídele perdón porque has abusado de
él para ocultarte de ti mismo. Por un instante agradécele, ámalo, derrocha
ternura en este instante por ese órgano que te
ha mantenido, te mantiene y te mantendrá. El siempre generoso y
dispuesto a tus requerimientos y muchas veces hasta tus caprichos y sinsentidos.
Cuando vives en el desamor tu corazón se esfuerza más, trabaja el doble
intentando satisfacerte. ¿quién ha de amarlo hoy?
Pon tu mano derecha
encima de tu pecho y dedícate por un instante a hacer conciencia de sus
latidos, mira esa maravilla del amor funcionando sin ti pero para ti. Está trabajando
silenciosamente desde el amor para ti. Cada latido envía sangre a todo tu
cuerpo, dile: amigo mío, mi compañero de andanzas, alegrías y luchas. Acá
estamos los dos. Hoy te quiero dar las gracias por ayudarme a estar justo acá
donde estoy. Quiero que este amor que te estoy dando justo ahora hoy te sane.
Hoy hago un compromiso
contigo. Hoy hago un trato contigo. Hoy los dos reiniciamos nuestra vida desde
el amor. Te propongo que todo este amor que siento por ti en este momento sea
llevado a través de mis hermosas venas a todo mi cuerpo. Querido corazón envía información
de amor, ternura, respeto. Ve a todas mis células sanándome desde y con el
amor. Hoy decido desde el amor y con el amor a vivir en respuesta biológica
positiva. Hoy reconozco que sólo el amor es la única energía panacea que cambia
mi vida.
Justo ahora sigue amando
tu cuerpo, ámalo tal como es; algo hermoso y a quien tú mismo por tus
pensamientos de desamor te has dedicado a ultrajarlo, lastimarlo y enfermarlo.
Tu cuerpo lleva tiempo intentando
hablarte mediante el dolor a que pares esa vida de desamor. Tu cuerpo te dice
que no vivas más desde el desamor. Para
eso, piensa bien de ti mismo. Piensa bien desde el amor. Bendícelo. Date un
abrazo desde el amor. Se tu amigo.
Hoy y justo ahora que
lees éstas letras suspende incluso esta misma lectura para ser consciente de
tus tensiones. ¿Dónde sientes el desamor? En que órgano se ha concentrado el
desamor. ¿Dónde estás con tensión? ¿Dónde hay dolor? ¿Dónde se concentró la
angustia y el desamor? Ama ese órgano.
Hoy querido amigo y
querida amiga compañera de viaje; cambia el miedo por amor. NO escuches el
mensaje del miedo que has recibido de otros y aprendiste de otros para quizá
sobrevivir. Hoy es el primer día de tu vida donde ya no vives desde el miedo.
Vivir desde el miedo es vivir en desamor. No hablo meramente del miedo biológico,
de la emoción del miedo que te protege de eventuales peligros y potenciales modos de morir. Hablo de querer
siempre estar en esa respuesta de modo miedo. Obligando al cuerpo a estar defendiéndose
de supuestos peligros. Esto lleva a que se viva desde la mentira. Y vivir desde la
mentira es vivir desde el desamor. Es vivir sin ser hijos del amor.
No por vivir desde el
miedo quedas protegido de peligros, al contrario los atraes porque te dispones
a vivir desde la tragedia. Vivir en el amor es vivir protegido y alejado de
todo lo que es malo.
El mal que ni siquiera
hay que mencionarlo en nuestra vida quiere hacer morada en nosotros para poder
existir. El mal detesta que tú estés en el amor porque no puedes hacerse huésped
en ti. Lee atentamente esto que te estoy diciendo: ¿a quién tienes como huésped
en tu vida al amor o al mal?
El stres es necesario
para enfrentar peligros, pero realmente y quiero que seas muy honesto contigo
mismo y no te mientas. ¿Realmente estás en peligro? La mayoría de nuestros
comportamientos es porque decidimos vivir en agite y apuro y vivir en apuro es
vivir fuera del amor. Es vivir sin pureza. Vivir desconectados del amor y la
paz.
Vivir en el apuro es
tener siempre algo para hacer y solucionar pero sin solucionar y hacerlo desde
el amor. No me interesa realmente amar con lo que hago sino vivir ocupado para
no amar. Disculparse que se tiene que hacer muchas cosas es la mejor forma de
saber que no se vive en el amor y desde el amor. Esto hace que al vivir así se esté justificando mi desorden de vida con
ocupaciones y responsabilidades. Hago cosas porque debo hacerlas pero no para
amar sino para cumplir con el propósito del miedo. Vivir desde el miedo es huir
de la vida y del amor. Vivir desde el miedo es vivir huyendo de la muerte.
Cuando vivimos desde el miedo constantemente estamos diciéndonos que no vivimos
en el amor y tenemos miedo que nuestra vida se acabe. Suena casi chistoso y
risible, tenemos miedo de morir pero no vivimos viviendo sino vivimos muriendo
en cada instante.
Hacerse presente y estar
en el ahora desde el miedo es imposible,
siempre querrá estar en el futuro para “evitar” que le pasen tragedias, pero al
contrario está enganchado en el pasado pensando y sintiendo culpa por lo que
hizo o dejo de hacer, sintiendo rabia y dolor por lo que hizo o le hicieron.
Vivir en el miedo es
querer que este momento que estoy viviendo pase lo más rápido posible porque
supuestamente tengo que estar tranquilo y cuando llega el momento de calma ya
se está buscando algo más para hacer. Siempre habrá preocupaciones y disculpas
para no vivir en en el amor. Se están buscando
enemigos, tareas, peligros, responsabilidades. La insatisfacción y la queja
llegan y aparecen por todos lados.
Vivir en el amor es darse
la oportunidad de estar donde se está. Es darse la oportunidad de sentirse
amado y estar volcado al amor y desde el amor. Es asumir la naturaleza humana
desde la paz y la bondad.
Siempre he dicho que el
tiempo es la paciencia del amor esperándote para que tú vivas en la paz. Entre
más vivas en el apuro menos vivirás en paz.
Hoy estoy convencido que
el amor es la fuerza más grande que mueve al ser humano para vivir en la paz y
la tranquilidad. Hoy esto convencido que sólo en el amor es posible ser feliz.
Poema al amor:
“Puro amor hazte aire
para yo siempre respirarte y sentirte que entras y sales de mí tan suave pero
tan cálido. Dulce Amor hazme callar para
escucharte y si callas hazme callar nuevamente y poder entonces así verte. Y si
me dejas ciego de tanto amor; dame tacto para tocarte. Y si me dejas sin éste
también…. ¡Qué alegría! Mi hermana muerte
ya viene por mí para llevarme y estar a tu lado y en ti para amarte.
Amor, ¿me has hecho
surgir para amarte? ¡Qué misterio tan profundo éste de mi propio ser pues he
surgido de ti y me exalto recogiéndome en tus brazos todo en ti; llegará el día
en que en tu presencia viviré eternamente amándote y lo hiciste simple y
llanamente porque si y sólo sí.
Amor; soy a
tu modo, soy tu sueño, soy despertar, soy vida, soy palpitar, soy luz, soy
llama, soy todo, todo porque todo te has hecho en mí. Te has encarnado para mí.
¡Oh mi amado, eterno amante!
Eterno amor haz que te
amé como nunca he amado, haz que te sienta como nunca te he sentido, haz que me
olvide de mí, para recordarte y tenerte más a ti en mí.
Amor; haz que no sea yo
el que ame sino tu amando en mí. Amante mío, que seas tan mío, que no sea yo el
que te busque, sino sea yo el que me deje encontrar buscándote y hacerme tan tuyo en mí, que la felicidad mía
sea amarte a ti sin fin.
Eterno amado vive en mí y
sáciame de ti, lucha en mi por lo que yo deba luchar, vive en mi lo que ya no
pueda vivir, se tú en mí; que si me muero hoy sólo sea de amor y si no me
muero, apresura mi muerte porque ya no soporto amarte solamente aquí, queriendo
estar allí, amándote y dejándome amar, sin tiempo y sin espacio por ti.



Comentarios
Publicar un comentario