He escuchado a muchas personas en que no
se sienten motivadas. He escuchado en que empiezan con brio y terminan con escalofrio. Hablar de motivación siempre es hablar de
sueños, animación es hablar de energía. Lo que me motiva es lo que me jala. Lo
que me inspira a levantarme. La motivación siempre es sinónimo de
Motivo. Motivo es lo que me mueve. Animación es los ánimos con que hago eso que
quiero hacer.
Las motivación siempre tiene dos aspectos
fundamentales. Un punto de partida y un punto de llegada. Un punto de partida
que siempre es hoy. Puede ser que hace dos años determiné que quería alcanzar una meta y hoy voy por mitad de camino y aunque empecé hace dos años y aunque quizá
me falte la mitad realmente hoy empecé a vivirlo. Lo que vivi es motivación de
que estoy en camino, asi ya no tenga fuerzas. Tambien es punto de llegada porque debo reconocer esa meta como si ya hubiera llegado, aunque hoy lo estoy haciendo, hoy lo asumo como si
ya se hubiera dado por realizado.
La motivación siempre me debe animar aun
cuando todo parezca que no lo es. La motivación es la razón de mi animación.
La animación hace parte de las emociones
y está en contacto con ellas, se manifiesta con ellas pero no se alimenta de
ellas.
La animación se expresa mediante las
emociones sobre todo desde la alegría, la efusividad, “aquella sensación de que
se puede” Pero la animación no puedo alimentarla desde la emotividad. La
animación se da desde la postura positiva que se inspira en la motivación. La
animación toma su razón de ser desde la fe, desde el creer que lo que estoy
haciendo se dará. Una seguridad de que ese propósito que me he puesto en mente
se dará porque creo en el poder de los sueños.
No puedo esperar desde la animación
alcanzar el sueño que quiero alcanzar. Porque lo más probable es que en
cualquier esquina las emociones no aparezcan por otros sucesos de la vida y
entonces paso del entusiasmo a la quejadera. Cuando las personas ponen su razón
de existir y caminar en que se sienten animados para hacer algo no llegan a ningún
lado porque las emociones son meramente impulsos del instante.
De ahí que se tenga que revisar qué y cuáles
son tus motivaciones. ¿Has realizado un discernimiento serio de tus
motivaciones? ¿Son motivaciones reales desde el quien eres tú? ¿Responden a tu
misión de vida? ¿Realmente tienes motivaciones para tu misión o son motivaciones
para tu EGO?
Consciente
o inconscientemente todo ser humano hace una opción para sí. Donde está su
tesoro allí estará su corazón. De nada te sirve buscar caminar en la búsqueda
de la plenitud y la paz si no has
revisado tu misión de vida. En la medida que se revise esa opción fundamental
se puede mirar las decisiones y las acciones. Es más, si conoces cual es tu misión de vida que
guía tu existir ya puedes ir haciendo un discernimiento para crear las motivaciones que
podrías tomar y te van a jalonar. Intimar es ir a revisar la opción fundamental de tu existencia.
Es profundizar en lo que está motivando tu misión. Si no hay una revisión de
dicha opción es perdido todo esfuerzo en tomar decisiones rectas y más doloroso
aún, cada acción será un lastimar la propia existencia y la de aquellos que
viven junto a ti. Sería poner las fuerzas en el lugar equivocado. Es un
desgaste sin sentido.
Hoy es la oportunidad para revisar tranquilamente y sin quejaderas tu ideal de vida, tu misión para así construir tus proyectos. Sobre la misión se crean los proyectos de la vida. cuando los proyectos se establecen, se establecen las motivaciones para caminar.
La animación hoy está, pero quizá mañana esté cansado y ya no esté tan animado. Entonces debo mirar el horizonte donde está mi motivación y la animación pronto aparecerá. Quizá necesitas acercarte a alguien para reestablecer tus motivaciones o quizá para que te animen a seguir luchando por tu motivación. Ten claro eso si, que NUNCA los demás te dirán tu motivación, no pueden empujarte por ésta o aquella, porque tu y Dios son los unicos que pueden saber a qué has venido al mundo, puede que te ayuden a descubrirla pero nunca a que te ordenen que tienes qué hacer. Eso es vender o entregar mi vida.
Tarea de la semana:
- Revisa tus motivaciones.
- ¿Tienes un ideal de vida?
- ¿tus proyectos de vida le responden a tu ideal a tu misión?
- ¿Has realizado un discernimiento serio de tus motivaciones?
- ¿Son motivaciones reales desde el quien eres tú?
- ¿Responden a tu misión de vida?
- ¿Realmente tienes motivaciones para tu misión o son motivaciones para tu EGO?



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